40 g (2 cucharadas)
de leche condensada
2 cápsulas de café
Preparar dos cápsulas
de café y reservar
Una vez frías, verter el contenido de ambas en una bandeja de poca profundidad y dejarlo reposar en el congelador.
A los 20 minutos rascar con un tenedor sobre la superficie para romper los cristales de hielo y evitar que se congele todo en forma de bloque.
4 Repetir este paso 2 veces hasta obtener la textura de granizado.
5 Servir y añadir la
leche condensada.
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